De máquinas, computadores y fantasmas

El siguiente texto fue escrito para aparecer en el tríptico previo a una conversación a la que el Cineclub de la Universidad de Chile nos invitó como Gefauch, la cual consistió en el tema de la inteligencia artificial con la primera película del ciclo titulado ‘Filosofía, ciencia y ficción

En un futuro próximo, las redes corporativas alcanzan niveles de desarrollo inimaginados. Los electrones y la luz fluyen a través de todo el universo. Sin embargo, a pesar de la informatización las naciones y los grupos étnicos siguen existiendo.

En el año 2029 la tecnología ha avanzado al punto de que partes humanas pueden reemplazarse con partes cibernéticas. Un cyborg (cybernetic organism), en el mundo de Ghost in the Shell, es una persona que posee un cuerpo en parte o enteramente constituido de prótesis. Parte del progreso en la tecnología ha sido la creación de una forma de encapsulamiento del cerebro que permite generar una interfaz entre la mente y todo tipo de redes, incluyendo Internet. No obstante, es necesario mantener intacto el fantasma (Ghost en inglés), que es responsable de nuestra autoconciencia, memoria, percepción, identidad, etc.

“Filosofía de la mente” se le suele llamar área de la disciplina filosófica que estudia la naturaleza de la mente, los eventos mentales, sus propiedades, su relación (o no) con el cuerpo físico, como es posible la conciencia, la naturaleza de esta, y así sucesivamente. De los variados problemas que trata, los de la identidad y la relación mente-cuerpo están desde sus orígenes. Seguir leyendo

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Producción social del conocimiento, cognición extendida y materialismo histórico

La naturaleza no construye máquinas, ni locomotoras, ferrocarriles, telégrafos eléctricos, hiladoras automáticas, etc. Son éstos productos de la industria humana: material natural, transformado en órganos de la voluntad humana sobre la naturaleza o de su actuación en la naturaleza. Son órganos del cerebro humano creados por la mano humana: fuerza objetivada del conocimiento. El desarrollo del capital fixe revela hasta qué punto el conocimiento o saber social general se ha convertido en fuerza productiva inmediata, y, por lo tanto, hasta qué punto las condiciones del proceso de la vida social misma han entrado bajo los controles del intelecto colectivo [general intellect] y remodeladas conforme al mismo. Hasta qué punto las fuerzas productivas sociales son producidas no sólo en la forma del conocimiento, sino como órganos inmediatos de la práctica social, del proceso vital real.

(Karl Marx 1958, Cuaderno 7 de los Grundrisse ‘Contradicción entre base y desarrollo de la producción’)