La degeneración de los noventa

Es un asunto de poder y confrontación, en vez de generación, genealogía del poder.

ALTRA TERRÆ

La coyuntura política veraniega ha estado marcada por la tormentosa renuncia del administrador de La Moneda Cristián Riquelme. Las funciones de este poco conocido cargo son de bastante relevancia: “Apoyar de manera operativa a la Presidenta de la República y sus asesores, brindándoles todo el apoyo logístico necesario para su gestión”. Se trata de un rol administrativo y de bajo perfil, pero que posee alta responsabilidad por el volumen de recursos que maneja. No sólo se trata de la administración del inmueble del palacio presidencial, sino ante todo gestionar contratos, subvenciones presidenciales, controlar riesgos y prever la auditoría interna de todas las actividades presidenciales. Junto a lo anterior, la renuncia de Riquelme cobró una tensión adicional dado que ocupó altas funciones en el equipo de recaudación financiera de campaña de la actual Mandataria.

Los cuestionamientos a Riquelme se centraron en el uso abusivo de contratos de asignación directa y por…

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